6 de abril de 2011

PROPUESTAS

Mi compromiso está con Víctor Raúl y con el pueblo. Estas son algunas de mis propuestas inmediatas:


 Lucharé por la estabilidad laboral con plenos derechos sociales basados en la Constitución de 1979 (artículos 42 al 57) y por una ley de igualdad de oportunidades en el empleo que no discrimine a nadie por causa de la edad.

 Lucharé por la creación de cunas municipales para niños de 0 a 5 años con subvención del Estado, de los municipios y de los gobiernos regionales y municipios para ayudar a la madre trabajadora, al padre o madre soltera de bajos recursos.

 Lucharé por una ley del adulto mayor que garantice una pensión digna y pleno acceso al seguro social a cualquier peruano de 70 años o más que no este recibiendo pensión de jubilación. Para que los derechos pensionarios sean considerados un derecho adquirido y que se revise y modifique las leyes que los reducen y modifican.

 Lucharé por la Bicameralidad en el Congreso y por una ley que limite el número de veces que un parlamentario postula sin interrupciones a la reelección.

 Lucharé por la reintroducción obligatoria del curso de educación cívica y ética y por la reintroducción del curso de instrucción pre-militar en todos los centros educativos del país.


Rocío Valencia Haya de la Torre
Candidata por Lima con el N°11
Partido Aprista Peruano

RENOVACION DEL CONGRESO Y NUEVA CONSTITUCION POLITICA

3 de enero del 2010

RENOVACION DEL CONGRESO Y NUEVA CONSTITUCION POLITICA

Por: Rocío Valencia Haya de la Torre

Se viene discutiendo el tema de la renovación del congreso en Lima, un tema tremendamente importante y delicado para nuestra frágil democracia. Tema que debe debatirse públicamente en todos los medios de comunicación pero que no debemos basar en criterios generales ni en encuestas callejeras, sino más bien en investigaciones serias. Hay que intercambiar opiniones y estudiar la experiencia de otros países indoamericanos, parecidos al nuestro. Dos años y medio de mandato congresal suena demasiado polémico para un país como el nuestro. Tal vez para candidatos de Lima que tienen un equipo y una organización in situ, no signifique gran esfuerzo, pero alguien se puede imaginar lo que esta limitación significaría para aquellos congresistas del interior del país que se esfuerzan por viajar todo el tiempo para mantenerse en comunicación permanente con la región que representan y cuyo esfuerzo por mantenerse informados y en comunicación constante con sus comunidades es mayor que el de los congresistas de Lima?

Estamos hablando de limitaciones de infraestructura, limitaciones de comunicación y transporte, limitaciones materiales y limitaciones de tiempo. Por que el tiempo no es el mismo en la ciudad que en la sierra o en la Amazonía. Tampoco requiere el mismo esfuerzo una campana en la costa que una campaña en la sierra o en la selva, dadas las condiciones climáticas y geográficas adversas. Si a esto le añadimos la falta de carreteras, la dificultad de las telecomunicaciones. Esta limitación en el tiempo del mandato legislativo desanimaría a candidatos honestos y nuevos al trabajo político, que probablemente por falta de recursos económicos, no podrían darse el lujo de abandonar sus ocupaciones actuales para una aventura congresal de dos años y medio. Coloquemos los factores sobre la balanza, o contrastemos dos años y medio de mandato legislativo para llevar a cabo un programa de trabajo serio, con las distancias y dificultades de comunicación existentes entre ciertas comunidades peruanas y la capital y con el tiempo que demoran en ser aprobadas ciertas leyes. De seguro, muchos considerarán que no merece la pena invertir su dinero y su tiempo. Otros pocos sí. Lo que puede ser factible para un candidato de la ciudad que además va a la reelección, con toda una infraestructura ya creada en períodos anteriores, puede resultar imposible para un candidato del interior y por ende esta renovación por tercios puede terminar perjudicando a la democracia y a su sano desenvolvimiento.
La pregunta que queda en el aire es en qué ayuda esta renovación congresal a una verdadera mejora de nuestra democracia? Colombia, Chile, Ecuador, Argentina y Brasil cuentan con un mandato congresal no mayor a cuatro años, en sus respectivas cámaras únicas o de diputados. El cargo de senador es siempre más largo en aquellos países que cuentan con cámara de senadores. En Chile se discutió hace poco una ley que limitaba la reelección en ambas cámaras a dos veces únicamente. En el Perú, no se trata únicamente de limitar la duración del mandato congresal o de limitar el número de reelecciones, se trata de introducir un cambio integral y total del poder legislativo que fue modificado a la fuerza y por razones políticas luego del golpe de Estado del 5 de abril de 1992.

Nuestra democracia fue duramente pisoteada durante el oncenio del Ing. Alberto Fujimori. Pero este señor Fujimori no sólo pisoteó la democracia, pisoteó la ley y pisoteó también la constitución vigente que era la Carta de 1979. Por esa razón se ha hecho justicia y se encuentra actualmente preso pagando por todos sus delitos. Sin embargo, nadie le ha hecho justicia a la democracia. Y hacerle justicia a la democracia es restablecer la Constitución de 1979. La Constitución de 1993 es una mueca, una burla al sistema democrático. Es el producto del acto arbitrario de cerrar un congreso democráticamente elegido que representaba a todas las agrupaciones políticas existentes en nuestro país. Nuestras instituciones democráticas, entre ellas el Parlamento aún no se ha podido recuperar de dicha travestía que le restó representatividad y funcionalidad convirtiéndolo en lo que es ahora, un congreso unicameral. Antes del golpe de 1992, la duración del mandato era de cinco años para ambas cámaras, senadores y diputados. Cuando Fujimori cierra el congreso el 5 de abril de 1992 para deshacerse de la oposición, en su mayoría aprista, algunos padres de la patria, conscientes de la manipulación que viene tramando el tirano eligen no presentarse, ni ser parte de un gobierno que viola la propia Constitución que le permitió elegirse. Los electores responden a la convocación para un nuevo congreso del tirano con una de las tasas de ausentismo más altas el siglo XX, sólo votan el 45% de los inscritos según la revista “Oiga” del 1-8-94, esto sin contar votos en blanco y viciados y gana por supuesto el partido de gobierno con una mayoría de 44 de los 80 escaños (1). Es así como se promulga una anti-constitución que solo representa al 45% de los ciudadanos peruanos aptos para votar. Ese es el porcentaje de legitimidad que dicha constitución tiene en la realidad y hasta ahora. Es una constitución de cuyo origen los demócratas nos avergonzamos, producto del atropello, del miedo y de la manipulación política que no representa ni siquiera a la mitad de todos los peruanos en edad y capacidad de votar. Mantener una “constitución” así que fue el producto de un golpe es cobarde e inmoral.

La auténtica reforma que requiere nuestro país es por ello la de contar con una Constitución auténticamente democrática, que por cuestiones de continuidad histórica, legitimidad popular e inclusive razón jurídica es la Constitución de 1979, adaptada al nuevo milenio y no una constitución completamente nueva como algunos pocos defienden. El Perú necesita de una constitución democrática que represente a la mayoría de los peruanos aptos para sufragar y no tan solo a un 45%. Luego a partir de ahí, podrá establecer criterios de duración, reelección y renovación para cada cámara por separado.

(1)http://revistaoigaenelperu.blogspot.com/2009/03/otro-golpe-toda-repeticion-es-una.html