4 de agosto de 2013
Neoliberalismo, socialdemocracia y aprismo: tres corrientes de pensamiento distintas
Por: Rocío Valencia Haya de la Torre
Hace
tiempo que los jóvenes y los apristas nos preguntamos qué ha pasado con la
línea doctrinal del partido aprista peruano fundado por Haya de la Torre en
1930, “¿cuál es su línea doctrinaria en materia económica luego de terminada la
primera década de este nuevo milenio?” El encontrarme en la línea sanguínea de uno de
sus treinta y dos sobrinos-nietos no me impide analizar con inmenso respeto y
sentido analítico el aprismo teórico y práctico en búsqueda de una respuesta al
respecto.
Algunos
afirman que el aprismo ha evolucionado ideológica y doctrinariamente para poder
alinearse con el proceso de globalización, igual que todos los demás partidos
socialdemócratas europeos y latinoamericanos. Otros dirán que en lo económico
ha adoptado el modelo económico neoliberal, conservando lo de revolucionario y
lo de antiimperialista solo de nombre. Y
otros inclusive dirán que nada ha cambiado desde 1930 y que uno de los cinco
puntos de su programa máximo, aún vigente, sigue siendo la lucha contra el
antiimperialismo yanqui. La verdad es que el PAP, aparato político del APRA en
el Perú (único país donde el aprismo sobrevive tercamente por más de ocho
décadas) se hizo miembro en 1986 de la Internacional Socialista (IS), asociándose
con esta hecho de repercusión política, a las ideas y a las prácticas de los
partidos europeos en torno al desgastado vocablo socialismo. ¿Por qué razón lo hicieron y con qué finalidad? Sólo el
actual presidente del partido aprista, Alan García Pérez lo sabe a ciencia
cierta. Nos interesa averiguar cuales son las consecuencias que esta decisión política
tienen a nivel comunicacional y doctrinario. Al hacerse miembro de una organización
internacional y de algo que ya tiene un nombre propio, el PAP que en teoría
solo debería depender del APRA, su movimiento y su corriente de pensamiento
baja de rango para convertirse en un partido más sin liderazgo posible a nivel
continental. Recordemos la sentencia de Haya de la Torre en uno de sus últimos
discursos, durante la campaña a la Asamblea Constituyente en 1978: “El
partido aprista es el único partido con nombre propio. Ni socialistas, ni
demócrata-cristianos. Somos apristas. Aprista sí quiere decir con su propia
significación. Un movimiento indoamericano nuestro. Salido de aquí; que no trae
copia exterior, copia ajena; que no es sucursal de organizaciones europeas y
que vive de su propia voluntad, de su propio querer, de sus propias finanzas,
de su propia decisión. Somos el partido auténtico por antonomasia. El partido
peruano indoamericano. Con un sentido, con un significado y con un propósito
realmente propio”.
Ante esta indiscutible "declaración
de independencia" del propio Haya de la Torre: ¿quienes somos sus estudiosos
o seguidores para poner en duda la intención incuestionable de la Escuela Nueva
que pretendía él fundar gracias al aprismo?
La Internacional
Socialista cuenta con un presupuesto de más de 82 mil libras esterlinas, según
ellos mismos publican en su página institucional: http://www.lainternacionalsocialista.org/ ,presupuesto con el cual
también colabora el partido aprista peruano, en su calidad de partido miembro. Ya lo han reconocido incluso grandes
científicos sociales de izquierda que jamás fueron apristas como el Dr. Hugo
Neira, al admitir en agosto del 2009 en el aula magna del P.A.P. que el aprismo
no solo es un partido, sino un movimiento político, filosófico, social, moral y pedagógico, además
de ser una corriente política,
filosófica, social, moral y pedagógica continental. ¿Pero el aprismo cuenta acaso con algún presupuesto para
la difusión y evolución de su pensamiento? El aprismo no cuenta ni tan siquiera
con un Centro Cultural de existencia física en la ciudad de Lima, donde se
estudien y difundan las tesis de Haya de la Torre y de Antenor Orrego; la
dialéctica hegeliana; las propuestas políticas; los argumentos con los que se niega
tanto al capitalismo, como al socialismo buscando siempre una tercera vía. Estas
afirmaciones no tratan de desmerecer al Instituto Víctor Raúl Haya de la Torre dirigido
por uno de sus más fieles y destacados discípulos, el ex primer ministro
aprista Luis Alva Castro donde se producen libros y se premian ensayos todos
los años; pero el instituto hasta el presente tienen solo una existencia
virtual y carece de un local físico; de una casa dentro de la capital, para
poder recibir a los estudiantes, profesores e investigadores internacionales. El
brillante filósofo y educador Hugo García Salvatecci ha dicho con mucha razón
en su libro "El Apra entre dos orillas: ochenta años de aprismo"
publicado en el 2009 que lamentablemente el APRA no ha desarrollado en toda su
magnitud muchas de las ideas geniales de Víctor Raúl y que gran parte de sus
ideas sólo se quedaron en instituciones que nunca llegaron a conformar un
sistema orgánico y sistemático de pensamiento" (p. 71) De allí la
necesidad de un instituto donde se lleve a cabo un trabajo científico de investigación
social permanente del pensamiento de Haya de la Torre con una imprenta y una biblioteca propia. Ciertamente también con la contribución
financiera y colaboración permanente de instituciones y universidades nacionales
y extranjeras.
La Internacional Socialista (IS) y la Social Democracia
La IS es
la organización mundial de partidos socialdemócratas, socialistas y laboristas.
Actualmente agrupa a 61 partidos políticos y organizaciones de todos los
continentes. La IS existe en su forma actual desde el Congreso de Frankfurt en
1951. Sus máximos organismos son el Congreso y el Consejo que incluye a todos
los partidos y organizaciones miembros y que se reúne dos veces al año. El
secretariado en Londres coordina actividades e iniciativas de la Internacional,
convoca a reuniones y conferencias, emite declaraciones y comunicados de prensa
y produce sus publicaciones. La IS cuenta además de sus Comités estatutarios de
Ética y de Administración y Finanzas, comités de economía, cohesión social,
medio ambiente, migraciones, paz, democracia y Derechos Humanos, América Latina
y el Caribe y otras comisiones regionales más. La IS también envía
frecuentemente misiones o delegaciones a diversos países o regiones. La IS se
financia con cuotas de membrecía anuales de sus partidos miembros y de sus
organizaciones fraternales y asociadas. El presupuesto de la IS para el año
2007 era de 1.155,000 libras esterlinas. La IS cuenta con un status consultivo
en las Naciones Unidas y trabaja en el ámbito internacional con un gran número
de otras organizaciones (fuente: http://www.lainternacionalsocialista.org)
Uno de los
ensayos o resúmenes más interesantes realizados acerca del pensamiento
socialdemócrata en nuestra lengua fue el estudio publicado en el 2006 por dos
partidos o movimientos políticos uruguayos denominados MRO (Movimiento
Revolucionario Oriental) y FRAS (Frente Revolucionario por una Alternativa
Socialista) y se titula: "Documento para talleres sobre Socialdemocracia organizados
por MRO y FRAS" (1) Basándonos en dicho
estudio académico podemos llegar a las siguientes conclusiones:
La
socialdemocracia que se desarrolló entre 1998 y el 2008 fue una doctrina
pragmática y tuvo licencia de ser cualquier cosa menos socialismo o marxismo.
La socialdemocracia originaria justificaba la existencia de un Estado capitalista
como etapa previa antes de llegar al socialismo. La remozada socialdemocracia
de los años 90 y hasta el 2008, mal denominada ¨tercera vía¨ por oscilar entre
el modelo de la socialdemocracia clásica y el modelo del neoliberalismo
económico fue un neoliberalismo disfrazado, como bien lo denunció el socialista
francés Lionel Jospin (1997-2002) desenmascarando así a esta socialdemocracia
renovada o tercera vía de Anthony Giddens, su principal ideólogo. Al respecto
afirmamos que la única tercera vía auténtica que ha sido desarrollada para el
Perú sigue siendo la tercera vía de Haya de la Torre.
A partir
de la crisis de recesión de Estados Unidos y Europa y del Congreso de la IS en
Atenas el año 2008, la socialdemocracia europea desarrolla el concepto de la
"ciudadanía global de bienestar" reconociendo que "el neoliberalismo ha fracasado como ideología
económica, ya que las crisis lo han desprovisto de sus propios fundamentos"
Este concepto de "ciudadanía global de bienestar" toma como
modelo a los países nórdicos (Suecia, Finlandia y Noruega) Estos modelos de
estados de bienestar se desarrollan sobre la base de valores como la justicia
social, la solidaridad y el empleo pleno. Estos valores no son contrarios a
una economía dinámica y a un desarrollo sostenible (argumentos tomados de la
página de la IS, http://www.lainternacionalsocialista.org/viewArticle.cfm?ArticlePageID=1411)
Al igual
que en la etapa comprendida entre 1945 y 1973, con las declaraciones de Atenas
del 2008 volvemos a vislumbrar algunas coincidencias esenciales entre aprismo y
socialdemocracia.
No
obstante, la generación fundadora del aprismo y el mismo Haya de la Torre no se
pronunció jamás a favor de la incorporación del PAP a ninguna organización
internacional. Tal vez por aquel anhelo natural que el aprismo diera a luz un modelo
de gobierno para una patria continental. Ellos querían que el aprismo fuera una
corriente de pensamiento indoamericano conductora y aglutinadora de todas las
demás corrientes de centro-izquierda en nuestro continente. Dicho proyecto
podría estar en vías de construcción si
no fuera porque los grandes sueños tardan largos años en plasmarse y que la
visión que tuvo Víctor Raúl incluía no solo a los apristas, sino a todos los
peruanos. La afiliación del partido aprista a la Internacional Socialista se
produce el 18 de junio de 1986 bajo el primer gobierno del entonces Presidente,
Alan García Pérez y con motivo de la celebración del Congreso de la
Internacional Socialista en Lima. En el
libro ¨Andrés Townsend Ezcurra, trayectoria de un pensamiento¨ hay una cita de
este peruano y aprista ilustre que llegó a ser presidente del Parlamento
Latinoamericano y fue galardonado con la Orden del Sol que dice así: "El
fundador del APRA siempre atribuyó suprema importancia al problema de la
identidad" Haya de la Torre continúa diciendo Townsend: ¨buscó y encontró
un camino propio¨ (2) Sin duda entre
1945 y 1973, etapa de la socialdemocracia clásica el parecido entre la socialdemocracia
europea y el aprismo era evidente, sin embargo y parafraseando a Townsend un
parecido no es una identidad. Jamás aprismo será un término equivalente o
intercambiable al de la socialdemocracia, ni al de ninguna otra corriente de
raíz y espacio-tiempo extranjero. Tal y como subraya este recordado maestro y
defensor de la patria grande: "Haya de la Torre prefirió siempre calificar
al APRA como un partido de la democracia social, pero nunca lo definió como
socialdemócrata" (p.48)
El aprismo
coincide con Adam Smith en que la fuente de la riqueza es el trabajo. Hasta ahí
llega la coincidencia. La doctrina económica
aprista no comparte la tesis de la mano invisible y del laissez-faire del economista escocés, ni comulga con la tesis que
el interés particular termina sirviendo al interés o bienestar general. Tampoco
coincide con Maynard Keynes cuando este llega a la conclusión que el egotismo
es superior al altruismo, siguiendo al pensador inglés Bentham. Quienes
pensaron el aprismo nacieron y se desarrollaron dentro de una sociedad de arraigados
valores católicos y cristianos y muy
probablemente dicha herencia e identidad cultural explica la razón por la cual
jamás sucumbieron a la tentación de desentenderse de la suerte del prójimo en
materia económica. Este no fue el caso de los estadounidenses, herederos de una
historia religiosa muy distinta donde la mayoría de puritanos de la segunda
generación que poblaron los Estados Unidos a partir del siglo XVII, abandonaron
la idea que la usuria era un pecado. El aprismo coincide con las ideas del
liberalismo político y sin embargo no coincide con las ideas del liberalismo
económico, ni siquiera como medio y etapa previa para llegar a la construcción
de un Estado aprista de justicia social. La propuesta del Congreso Económico
Nacional, planteado por primera vez por Haya de la Torre en 1930 y defendido
por la célula parlamentaria aprista, en la Cámara de diputados, el año 1946 es
la prueba tangible que el aprismo no se contenta con promover la democracia
política; sino que además promueve la democracia económica. Los límites de este
ensayo nos impiden explicar este concepto en profundidad, pero tal vez la
siguiente frase de Carlos Manuel Cox resuma mejor que ninguna el espíritu del
Congreso Económico Nacional: "…la fe en el Congreso Económico Nacional
permitirá que todos los sectores de la nacionalidad, que todos los que ejercen
una actividad productiva; en fin, que todos los que tengan algo que aportar
para la elevación del nivel de vida de nuestro pueblo, dejen oír su voz" (3)
Diferencias entre el pensamiento aprista y el pensamiento
de la socialdemocracia renovada vigente entre 1998 y el 2008 en materia
político-económica:
1- El
aprismo arranca filosóficamente del determinismo histórico de Marx y de la
dialéctica hegeliana adoptada por él para la concepción del mundo…."en el
relativismo del tiempo y del espacio, aplicados a la interpretación marxista de
la historia, radica, precisamente el fundamento de la norma filosófica aprista (Haya
de la Torre, aprismo y filosofía, p. 32)
1-Los
orígenes de la socialdemocracia en cambio se encuentran en el marxismo ortodoxo
europeo que luego la socialdemocracia niega y reemplaza utilitariamente por el
modelo clásico (Maynard Keynes) y más tarde neoclásico (Milton Friedman) partiendo de la premisa de la ¨mano invisible¨ de Adam Smith. Mientras el aprismo es una escuela de
pensamiento dialéctico y relativista es decir ¨que no acepta principios
universales inflexibles y válidos para todos los espacio-tiempos, la
socialdemocracia se autodefine a sí misma como pragmática y evolucionista¨ (4) Es así como la socialdemocracia ha demostrado
a lo largo de todos estos años ser una corriente pragmática que se acomoda a la
coyuntura, rigiéndose únicamente por el éxito o fracaso de
determinado modelo económico.
2-Mientras
en materia económica el aprismo hayadelatorreano defiende un Estado
distributivo, humanista en el sentido integral del ser humano y tolerante con
las distintas modalidades de empresa y las distintas formas de propiedad
privada (reconociendo la propiedad comunal de las tierras (art. 163 de la
Constitución aprista de 1979) y la existencia de las cooperativas, de las
empresas autogestionarias, de la empresa estatal o privada (art. 112 de la
Constitución aprista de 1979); la socialdemocracia en cambio, hija del proceso de
industrialización económica europeo y del proceso de globalización imperialista
ha retomado a partir de los años 80 las viejas premisas de Adam Smith y las ha
llevado incluso más lejos, deshumanizando la actividad económica haciendo
responsable de cualquier desequilibrio a una ¨mano invisible¨ con capacidad autoreguladora;
liberalizando al máximo el mercado para que sus leyes ¨sagradas¨ de la oferta y
la demanda y no el Estado, ni el poder legislativo decidan los destinos de
millones de hogares de la clase media y trabajadora.
3 -Diferencia entre Estado Aprista
indoamericanista que prioriza los intereses regionales y continentales de
América Latina y Estado neoliberal aliado del proceso de globalización
imperialista.
Mientras
el Estado Aprista es un estado de derecho, de un nacionalismo no chico, sino
continental (la patria grande o
continental, el pueblo continente) Estado que favorece las alianzas y los
tratados de integración económica en un primer nivel con otras economías
regionales y continentales; buscando el fortalecimiento del pueblo continente
bautizado por Haya de la Torre
Indoamérica; el Estado socialdemócrata es un Estado neoliberal dispuesto a
pactar alianzas con cualquier otra economía que forme parte del proceso de
globalización mundial. Un proceso sin patria, ni bandera que dirigen en su
propio interés alianzas de países industrializados, bancos internacionales,
corporaciones multinacionales y transnacionales cuyo capital no tiene patria en
búsqueda según Corsi de la creación de un gobierno mundial (Jerome Corsi PhD, America for Sale, pp. 136-138)
El P.A.P. como partido miembro de la Internacional
Socialista
Resultaba
explicable en 1985 que el joven presidente decidiera buscar alianzas
internacionales para fortalecer su posición política. Tal vez como consecuencia
de ello el año 1986, el partido aprista pasa a convertirse partido miembro de
la Internacional Socialista. Entre 1986 y el 2008, el partido aprista se sitúa
bajo la fuerte influencia ideológica de la socialdemocracia clásica (1959-1973)
y de la Socialdemocracia Renovada o Tercera Vía (1998 – 2008) Son notorias
durante el primer gobierno de García Pérez (1985-1990) las coincidencias con la
denominada socialdemocracia clásica y durante su segundo gobierno (2006-2011)
las coincidencias con la denominada socialdemocracia renovada o ¨tercera vía¨ de
Anthony Giddens que es distinta a la ¨tercera vía¨ con justicia distributiva de
Haya de la Torre a la cual esta servidora hizo referencia en su artículo ¨ Haya de la Torre y el
Aprismo como tercera vía y modelo original y americanista¨ publicado en el blog
del Taller de Estudios Antenor Orrego en agosto del 2010. Pero
incluso bajo la influencia de Giddens y de la Socialdemocracia Renovada, el
APRA jamás renunció a su máxima de
solidaridad con todos los pueblos y clases oprimidas del mundo vigente desde
1926. Alan García tuvo la meta de disminuir la pobreza en sus dos gobiernos y
sería una mezquindad histórica no reconocer que durante su segundo gobierno el
índice de pobreza bajó al 31% en 2010, lo cual representó una reducción del 17%
desde el 2005 y una caída del 23% desde el 2001. Esto demuestra que no existe
sustento económico, ni estadístico para quienes afirman categóricamente que el
APRA se ´´derechizó´´ (fuente: INEI, encuesta nacional de hogares 2007-2011) Lamentablemente
hay quienes sujetos literalmente al primer punto de su programa político máximo
de 1926 ("acción contra el imperialismo yanqui") mal entienden el
aprismo como una herramienta o aparato de confrontación política frente al
imperialismo yanqui o a cualquier forma de imperialismo. No obstante esta es
una interpretación simplista, reduccionista y utilitaria de lo que quiso enseñar
Haya de la Torre a lo largo de fructíferos sesenta años de vida y lucha
política. Como bien señala el ex director de La Razón, Uri Ben Schumuel en su singular
artículo "Haya globalizado" del 21 de febrero último, el fundador del
aprismo aspiraba también al desarrollo de un Estado ´´que no excluya la
intervención de los intereses extranjeros en el país, porque esa intervención,
por propugnar una técnica superior, significa progreso, impulso y aliento para
el desarrollo de nuestra propia
economía´´ (Programa Mínimo del Partido Aprista Peruano, 1931) Con la firma del
primer TLC con un país extranjero que fue la firma del TLC con los Estados
Unidos de abril del 2006 se inicia en el Perú un nuevo capítulo que los
marxistas y los socialistas dogmáticos rechazaron y condenaron. Sin embargo
este hecho analizado bajo el pensamiento dialéctico de Haya de la Torre cobra
otra significación. Desde la publicación de su primer libro en 1928, Haya de la
Torre planteaba que el Perú vivía bajo dos tipos de economía, bajo dos velocidades,
bajo dos intensidades económicas: "Tesis y antítesis que imponen una
síntesis de equilibrio y libertad dentro de un plan de nueva economía
indoamericana, no apartada de la evolución económico-social mundial, pero capaz
de detener para siempre el sojuzgamiento y la opresión del imperialismo"
(Cita del Antiimperailismo y el Apra, 7ª edición, Cap. X, p.142) Ya que en el
Perú el avance del capitalismo ha demostrado ser imparable en su etapa imperialista
de ayer y en su etapa de globalización de hoy; resulta lógico buscar la justicia social para nuestros pueblos en las
condiciones bajo las cuales los gobiernos negocian los TLC´s, y no en las
prohibiciones categóricas de los mismos.
Según la
filosofía aprista toda denominación política o económica no puede ser aplicada
fuera del contexto espacio-temporal dentro del cual fue creada; no con el mismo
significado, ni con el mismo alcance. Siguiendo esta lógica si el capitalismo nace en Inglaterra y en los Estados Unidos; al llegar a nuestro
espacio-geográfico debe cambiar de nombre debido que a sus características y
consecuencias no serán las mismas que en Europa o en los Estados Unidos. No
sabemos aún cómo llamar al híbrido o especie de neoliberalismo económico del
cual no pudo escaparse el presidente Alan García Pérez durante su segundo
gobierno, en relación a la gestión económica del país. Por supuesto que esto no
lo inventó, ni introdujo él. El modelo ya había sido puesto en marcha por sus
dos predecesores y para ser más precisos por el ahora preso y convicto ex
presidente del Perú, Alberto Fujimori en su autogolpe del 5 de abril de 1992
que tenía como fin poner al Estado peruano al servicio del sistema económico
liberal, asunto delicado que la Constitución de 1979 le impedía por ser una
Constitución humanista. Los economistas determinarán si el modelo económico del
segundo gobierno de García fue de un liberalismo keynesiano, siguiendo el
ejemplo del economista inglés, Maynard Keynes o de un liberalismo al estilo
de los ¨Chicago Boys¨ y de la corriente creada por el economista judío-norteamericano
Milton Friedman. En la práctica tuvo elementos de ambos, así como de la
denominada socialdemocracia renovada o ¨tercera vía¨.
Al margen
del contexto internacional y de las razones políticamente válidas; al margen de
todas las restricciones y condiciones que imponen los TLC´s ya suscritos por el
Estado peruano, lo único que recuerdan los apristas es que era la segunda vez
que su partido llegaba al poder sin ser capaz de promover una corriente de
pensamiento aprista dentro de la sociedad. Sin ser capaz de refundar sus
sectores distritales, de convertirlos en verdaderos centros culturales y
escuelas para los jóvenes. Esta inmensa contradicción que algunos llegaban a
considerar traición empañaba el éxito del segundo gobierno de Alan García que
había llegado al poder una vez más bajo el signo de la estrella. ¿Qué ocurriría
con la Escuela Nueva de la cual el viejo titán, Haya de la Torre hablaba ya con
nostalgia profética en sus últimos discursos, abandonaría al PAP para entrar
finalmente por la puerta grande a todas las universidades?; ¿otro partido que
no fuera el partido aprista se encargaría de hacerlo?
A pesar de
los vaivenes de los últimos treinta años. A pesar de la desviación ideológica para
algunos que es evolución dialéctica para otros; el aprismo en los últimos
treinta años ha seguido caminando en el tiempo marcando derroteros en el Perú y
poniendo muy en alto la vara de lo que significa hoy ser peruano y a la vez
indoamericano. Sigue marcando desafíos éticos y derroteros en el tiempo. La
prueba más latente es que el actual presidente, Ollanta Humala, aunque no es
aprista ha preferido jurar con la mano puesta sobre la Constitución de 1979 que
es la Constitución de Haya de la Torre.
Una Constitución con historia, con mística, heredera de un credo civil,
de una fe popular. Porque el APRA no se fundó como un partido político más,
sino como partido-escuela y como corriente de pensamiento, tal y como lo señala
García Salvatecci en su última y magnífica obra acerca del aprismo. (5)
La meta del aprismo siendo una meta pedagógica,
junto con su alegoría de la "Gran Transformación", enhorabuena ahora
también explotada por otros partidos; es una meta tal vez demasiado avanzada
para nuestra edad económica e histórica actual. La meta del aprismo es una meta
difícil de alcanzar en medio de un contexto internacional más favorable al
éxito de la socialdemocracia que al éxito del aprismo. El aprismo es una
corriente de pensamiento que los mismos políticos apristas pretenden restringir
únicamente a la teoría, como si les diera pereza investigar y desarrollar
nuevas aplicaciones y nuevos alcances dentro de las ciencias políticas y
sociales. La meta del aprismo es como profetizó el gran filósofo trujillano
Antenor Orrego, la meta de un pueblo-continente. Es el sueño que pretende
apoderarse de quinientas millones de almas indoamericanas en búsqueda de un
camino propio, de una propia identidad. Concluiremos diciendo que aprismo no es
ni neoliberalismo, ni socialdemocracia, ni progresismo, ni nacionalismo;
aprismo sí es en palabras de Haya de la Torre "el partido auténtico por antonomasia. El partido
peruano indoamericano. Con un sentido, con un significado y con un propósito realmente
propio" (6)
(1) Documento ¨Socialdemocracia,
documento para talleres sobre Socialdemocracia por MRO y FRAS, Montevideo,
diciembre del 2006. http://www.nuevaradio.org/mro/b2-img/SOCIALDEMOCRACIA%20(aporteMRO).pdf
(2) Instituto Andrés Townsend Ezcurra, Andrés Townsend Ezcurra, trayectoria
de un pensamiento. Lima, marzo, 1995.
(3) Cox, Carlos Manuel. Dinámica Económica del Aprismo, p.4.
(5) García Salvatecci, Hugo. El Apra entre dos
orillas: ochenta anos de aprismo, p. 84. Fondo Editorial UAP, Lima, 2009.
(6) Discurso de Víctor Raúl Haya de la Torre, en
campaña a la Asamblea Constituyente, Lima, 1978.
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