3 de agosto de 2011

¿Y dónde quedó la mística aprista?



La Revolucion de Trujillo, amor y martirio por un ideal de pan con libertad

Conforme al diccionario de la Real Academia de la lengua española, mística es definida como “la parte de la teología que trata de la vida espiritual y contemplativa y del conocimiento y dirección de los espíritus”. En el caso de un partido político como el Partido Aprista Peruano cuyo himno lo equipara a una religión civil, la palabra mística se refiere al ámbito espiritual, es decir a la fuente de inspiración, al alma misma del partido. Esta alma apela a dos ámbitos o niveles, el primero es el mental o teórico compuesto por lemas, canciones y toda clase de máximas ético-morales. El otro es el sentimental compuesto por el recuerdo de miles de testimonios de personas que entregaron sus vidas por el ideal de construir una patria más justa con pan y libertad. Cortejo de almas que empieza el 7 de julio de 1932 en Trujillo.



Para aquellos que consideran toda religión como a una amenaza contra su libertad de pensamiento y libertad de conciencia, la necesidad de retomar el tema de la mística aprista ha de sonar como algo descabellado e inútil. Sin embargo viejos y jóvenes vienen reclamando la vuelta del partido a sus valores aurorales y el fortalecimiento de esa mística aprista que desde julio de 1932 viene sosteniendo a la institución aprista en medio de persecuciones, muerte, prisión y finalmente legalidad y reconocimiento institucional. Si buscamos un documento orgánico escrito acerca del tema, vamos a tener grandes dificultades en encontrar alguno. La mística o espiritualidad aprista se encuentra diseminada en miles de panfletos, cientos de documentos, decenas de libros, decenas de discursos y gravita en millones de corazones apristas repletos de amor y de fe en la patria grande que es Indoamérica; la patria chica que es el Perú y la familia aprista que se identifica con los valores de los mártires y fundadores del partido aprista peruano. La mística aprista es algo que los apristas hemos heredado de nuestros muertos, es más que un sentimiento y más que una decisión; es la deuda histórica y profética que tenemos con el futuro de Indomérica.
¿Qué aportan al partido de hoy “Las Cartas de Haya de la Torre a los Prisioneros Apristas”? Estas cartas aportan una dirección moral. Reglas de conducta y consejos que no pierden su vigencia trascendente en el tiempo. Algunos de los valores contenidos en los doce capítulos de este libro son:

La perseverancia (p. 15)
El sentido del sacrificio (p.15)
La fe
La unión fraternal (p. 25)
La disciplina en todo sentido (p.25)
Acción integral y eficiente (p.25)
Estudio (p.25)
La tenacidad para el trabajo (p. 17)
La autocritica (p. 25)
La obediencia (p. 31)


Algunos de los consejos para los apristas de todos los tiempos son:
Disciplina en todo sentido, acción integral y eficiente, estudio, unión fraternal, autocrítica y divulgación incesante (p. 25)
La fortaleza física y mental que debe tener un aprista (p. 32)
Mantener a toda costa la unidad y disciplina del partido (p. 46)
No dejarse engañar con falsas promesas (p. 47)
No desorientarse con las noticias de la prensa (p. 47)
No forjarse vanas ilusiones en hombres, ni confiar en presuntas ayudas (p. 47)
Aumentar la cultura y educar la voluntad (p. 47)
No debemos olvidar que el Aprista debe sufrir para ser fuerte (p. 33)

Desde las páginas amarilleadas de este compendio de máximas apristas escritas del puño del Jefe, Víctor Raúl y recopiladas por Carlos Manuel Cox el año 1940, los jóvenes apristas del nuevo milenio recobran un aspecto, el teórico, de la denominada mística aprista. Pero este valioso documento no es la única fuente. Los apristas contamos también con otro hermoso documento titulado ¨Ética Fajista¨ de Ramiro Prialé, Pedro Pablo Mendizábal y Nicanor Mujica Álvarez Calderón cuya primera regla ha sido recogida del código moral incaico. Las primeras siete reglas que todo aprista debe recordar según este código son:

1. AMA SUA (no seas ladrón)– AMA LLULLA (no seas mentiroso)– AMA KELLA (no seas ocioso)
2. Con la austeridad de tu vida, con tu amor al estudio, con tu dedicación al trabajo y con tu ejemplo generoso, VENCE los obstáculos que dentro y fuera del HOGAR pudieran presentársete. PERSUADE a todos los que trataron de frenarte o apartarte de tu organización, de que la FAJ (JAP) es escuela de MORALIDAD, de ENERGÍA y de PREPARACIÓN INTEGRAL PARA LA VIDA.
3. Dondequiera que estés, sé un misionero de la MORAL APRISTA. Demuestra a los compañeros del PAP que eres un verdadero centinela de las grandes fuerzas morales del PARTIDO. Lucha contra la duda, contra la indecisión, contra la inactividad y contra la falta de sentido de responsabilidad.
4. Sé sincero. No tengas temor de decir la verdad. Un fajista (japista) jamás habla a media voz.
5. Cumple tu palabra empeñada.
6. Sé puntual en el cumplimiento de tus deberes y de tus compromisos.
7. Distingue el lenguaje enérgico del lenguaje grosero. Utiliza el primero, rechaza el segundo.





Juntos estos dos documentos, ´´Las Cartas de Haya de la Torre a los prisioneros apristas´´ y ´´La Etica Fajista´´ podrían constituir el tema de estudio de una tesis universitaria. En los discursos y escritos de Haya de la Torre comprendidos entre 1932 y 1940 llama notablemente la atención la utilización de un lenguaje que hace constantes comparaciones entre la vida y misión de los primeros cristianos y la vida y misión de los primeros apristas. Carlos Manuel Cox recoge y reproduce en ´´Las Cartas de Haya de la Torre a los prisioneros apristas´´ uno de estos momentos paralelos con suma claridad: ´´Todos sentimos sobre nosotros esa cruz redentora. Todos hemos sufrido ya las caídas y los azotes. Se nos sentó en el trono y se nos puso la corona de espinas, y se nos llevó al Gólgota, y se nos dijo con ironía: Sólo el Aprismo salvará al Perú´´, y se puso sobre nuestras cabezas: Este es el Aprismo, Rey del Perú´´, con el mismo sarcasmo con que dos mil años antes se le dijo a Cristo: ´´Este es tu reino, tú eres el Rey de los Judíos, tú eres el redentor´´, sin saber que, entonces como ahora, esas palabras encerraban una estupenda verdad…´´ (Extracto del discurso de Haya de la Torre en el Teatro Popular de Trujillo, diciembre de 1933, p. 14 de Cartas de Haya de la Torre a los prisioneros apristas)

Esta cita, tomada del discurso de Haya de la Torre en Trujillo en diciembre de 1933 revela la dimensión espiritual del pensamiento y del mensaje aprista tal vez mejor que ninguna otra. No se trata de un mensaje religioso de adoctrinamiento católico, ni cristiano. Es el mensaje espiritual aprista que equipara la misión emancipadora y redentora del mensaje cristiano con las almas, a la misión emancipadora y redentora del mensaje aprista con el pueblo peruano. No existe suplantación, ya que mientras la religión se ocupa de las almas individuales y de su salvación; el aprismo conforme a su fundador, Haya de la Torre se ocupa del alma colectiva de un pueblo y de su liberación o salvación colectiva.

Las cartas de Haya de la Torre fueron escritas entre 1936 y 1940, aunque la última data de 1942. Habían pasado solo cuatro años desde la sangrienta revolución de Trujillo, el 7 de julio de 1932 donde fueron fusilados miles de apristas, sin previo juicio, por razones injustificadas de venganza política, dentro de un acto de sacrificio, martirio y redención popular. La Iglesia católica en aquellos años no se atrevía a pronunciarse a favor de la insurrección popular y el civilismo encaramado en el poder a través de un régimen brutal no mostraba reparos en convertir a cientos de apristas en mártires. El mérito de estas cartas es el de haber contribuido a mantener viva la fe en el aprismo, instilándole optimismo a los presos en circunstancias en las cuales de no sobrevivir a la prueba, su sacrificio y el de sus familias hubiera sido en vano. Más allá de la utilización de un lenguaje místico que hoy en día ya sólo se utiliza en fechas conmemorativas, hay que rescatar la altura moral, el esfuerzo por sobreponerse a las dificultades y lo que se logró a través de ello: mantener vivo al movimiento aprista por encima del inmenso sufrimiento que generaba la continua persecución, prisión, deportación, quebrantamiento de cientos de hogares, enfermedad y muerte de los militantes a lo largo de más de doce años de gobiernos adversos al partido que mantuvieron a los apristas al margen de la ley.




Navidad del Nino del Pueblo, simbolo de una tradicion imperecedera instituida por V.R.H.T.


Hoy en día el reto del aprismo es muy distinto. El reto del aprismo del siglo XXI no será como el reto del siglo XX, cómo alimentar la moral de los apristas presos o perseguidos. Los apristas de ahora ya no nos preocupamos por entrar en la legalidad o por salvar nuestras vidas. Lo que nos preocupa son temas como la supervivencia de la Moral Aprista, la educación de los jóvenes, la transmisión de valores apristas y la lucha frontal y decidida contra la corrupción interna o externa. Hemos visto a nuestro viejo partido llegar al poder en dos oportunidades: 1985 y 2006 y también hemos vivido el quebrantamiento de nuestra unidad partidaria y de nuestra tradicional fraternidad. Es imposible retroceder en el tiempo e imprimir en el aprista nuevo un sentido de sacrificio y de desapego al dinero o al poder. Pero como vaticinan nuestros muertos, algo muy grande y muy fuerte tendrá que suceder, conmocionando los cimientos de nuestra institución partidaria. Porque un partido sin mística, ni valores es un partido que no puede garantizar la búsqueda de la democracia y de la justicia social. Tal y como lo ha advertido el ahora beato, Juan Pablo II, en relación a las democracias: ¨una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto, como demuestra la historia¨ (1)
¿En estos 32 años que siguen a la partida de nuestro fundador y maestro, habremos convertido al partido aprista en un totalitarismo encubierto, en una democracia sin valores?

Los Angeles, 2 de agosto del 2011
Rocío Valencia Haya de la Torre


(1) Mensaje del Papa Juan Pablo II a los participantes en la VI Sesión Plenaria de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales