4 de agosto de 2013

Neoliberalismo, socialdemocracia y aprismo: tres corrientes de pensamiento distintas

Por: Rocío Valencia Haya de la Torre

Hace tiempo que los jóvenes y los apristas nos preguntamos qué ha pasado con la línea doctrinal del partido aprista peruano fundado por Haya de la Torre en 1930, “¿cuál es su línea doctrinaria en materia económica luego de terminada la primera década de este nuevo milenio?”  El encontrarme en la línea sanguínea de uno de sus treinta y dos sobrinos-nietos no me impide analizar con inmenso respeto y sentido analítico el aprismo teórico y práctico en búsqueda de una respuesta al respecto.

Algunos afirman que el aprismo ha evolucionado ideológica y doctrinariamente para poder alinearse con el proceso de globalización, igual que todos los demás partidos socialdemócratas europeos y latinoamericanos. Otros dirán que en lo económico ha adoptado el modelo económico neoliberal, conservando lo de revolucionario y lo de antiimperialista  solo de nombre. Y otros inclusive dirán que nada ha cambiado desde 1930 y que uno de los cinco puntos de su programa máximo, aún vigente, sigue siendo la lucha contra el antiimperialismo yanqui. La verdad es que el PAP, aparato político del APRA en el Perú (único país donde el aprismo sobrevive tercamente por más de ocho décadas) se hizo miembro en 1986 de la Internacional Socialista (IS), asociándose con esta hecho de repercusión política, a las ideas y a las prácticas de los partidos europeos en torno al desgastado vocablo socialismo. ¿Por qué razón lo hicieron y con qué finalidad? Sólo el actual presidente del partido aprista, Alan García Pérez lo sabe a ciencia cierta. Nos interesa averiguar cuales son las consecuencias que esta decisión política tienen a nivel comunicacional y doctrinario. Al  hacerse miembro de una organización internacional y de algo que ya tiene un nombre propio, el PAP que en teoría solo debería depender del APRA, su movimiento y su corriente de pensamiento baja de rango para convertirse en un partido más sin liderazgo posible a nivel continental. Recordemos la sentencia de Haya de la Torre en uno de sus últimos discursos, durante la campaña a la Asamblea Constituyente en 1978: “El partido aprista es el único partido con nombre propio. Ni socialistas, ni demócrata-cristianos. Somos apristas. Aprista sí quiere decir con su propia significación. Un movimiento indoamericano nuestro. Salido de aquí; que no trae copia exterior, copia ajena; que no es sucursal de organizaciones europeas y que vive de su propia voluntad, de su propio querer, de sus propias finanzas, de su propia decisión. Somos el partido auténtico por antonomasia. El partido peruano indoamericano. Con un sentido, con un significado y con un propósito realmente propio”.
Ante esta indiscutible "declaración de independencia" del propio Haya de la Torre: ¿quienes somos sus estudiosos o seguidores para poner en duda la intención incuestionable de la Escuela Nueva que pretendía él fundar gracias al aprismo?

La Internacional Socialista cuenta con un presupuesto de más de 82 mil libras esterlinas, según ellos mismos publican en su página institucional: http://www.lainternacionalsocialista.org/ ,presupuesto con el cual también colabora el partido aprista peruano, en su calidad de partido miembro.  Ya lo han reconocido incluso grandes científicos sociales de izquierda que jamás fueron apristas como el Dr. Hugo Neira, al admitir en agosto del 2009 en el aula magna del P.A.P. que el aprismo no solo es un partido, sino un movimiento político, filosófico, social, moral y pedagógico, además de ser una corriente política, filosófica, social, moral y pedagógica continental. ¿Pero el aprismo cuenta acaso con algún presupuesto para la difusión y evolución de su pensamiento? El aprismo no cuenta ni tan siquiera con un Centro Cultural de existencia física en la ciudad de Lima, donde se estudien y difundan las tesis de Haya de la Torre y de Antenor Orrego; la dialéctica hegeliana; las propuestas políticas; los argumentos con los que se niega tanto al capitalismo, como al socialismo buscando siempre una tercera vía. Estas afirmaciones no tratan de desmerecer al Instituto Víctor Raúl Haya de la Torre dirigido por uno de sus más fieles y destacados discípulos, el ex primer ministro aprista Luis Alva Castro donde se producen libros y se premian ensayos todos los años; pero el instituto hasta el presente tienen solo una existencia virtual y carece de un local físico; de una casa dentro de la capital, para poder recibir a los estudiantes, profesores e investigadores internacionales. El brillante filósofo y educador Hugo García Salvatecci ha dicho con mucha razón en su libro "El Apra entre dos orillas: ochenta años de aprismo" publicado en el 2009 que lamentablemente el APRA no ha desarrollado en toda su magnitud muchas de las ideas geniales de Víctor Raúl y que gran parte de sus ideas sólo se quedaron en instituciones que nunca llegaron a conformar un sistema orgánico y sistemático de pensamiento" (p. 71) De allí la necesidad de un instituto donde se lleve a cabo un trabajo científico de investigación social permanente del pensamiento de Haya de la Torre con  una imprenta y una biblioteca propia.  Ciertamente también con la contribución financiera y colaboración permanente de instituciones y universidades nacionales y extranjeras.

La Internacional Socialista (IS) y la Social Democracia
La IS es la organización mundial de partidos socialdemócratas, socialistas y laboristas. Actualmente agrupa a 61 partidos políticos y organizaciones de todos los continentes. La IS existe en su forma actual desde el Congreso de Frankfurt en 1951. Sus máximos organismos son el Congreso y el Consejo que incluye a todos los partidos y organizaciones miembros y que se reúne dos veces al año. El secretariado en Londres coordina actividades e iniciativas de la Internacional, convoca a reuniones y conferencias, emite declaraciones y comunicados de prensa y produce sus publicaciones. La IS cuenta además de sus Comités estatutarios de Ética y de Administración y Finanzas, comités de economía, cohesión social, medio ambiente, migraciones, paz, democracia y Derechos Humanos, América Latina y el Caribe y otras comisiones regionales más. La IS también envía frecuentemente misiones o delegaciones a diversos países o regiones. La IS se financia con cuotas de membrecía anuales de sus partidos miembros y de sus organizaciones fraternales y asociadas. El presupuesto de la IS para el año 2007 era de 1.155,000 libras esterlinas. La IS cuenta con un status consultivo en las Naciones Unidas y trabaja en el ámbito internacional con un gran número de otras organizaciones (fuente: http://www.lainternacionalsocialista.org)

Uno de los ensayos o resúmenes más interesantes realizados acerca del pensamiento socialdemócrata en nuestra lengua fue el estudio publicado en el 2006 por dos partidos o movimientos políticos uruguayos denominados MRO (Movimiento Revolucionario Oriental) y FRAS (Frente Revolucionario por una Alternativa Socialista) y se titula: "Documento para talleres sobre Socialdemocracia organizados por MRO  y FRAS" (1)  Basándonos en dicho estudio académico podemos llegar a las siguientes conclusiones:

La socialdemocracia que se desarrolló entre 1998 y el 2008 fue una doctrina pragmática y tuvo licencia de ser cualquier cosa menos socialismo o marxismo. La socialdemocracia originaria justificaba la existencia de un Estado capitalista como etapa previa antes de llegar al socialismo. La remozada socialdemocracia de los años 90 y hasta el 2008, mal denominada ¨tercera vía¨ por oscilar entre el modelo de la socialdemocracia clásica y el modelo del neoliberalismo económico fue un neoliberalismo disfrazado, como bien lo denunció el socialista francés Lionel Jospin (1997-2002) desenmascarando así a esta socialdemocracia renovada o tercera vía de Anthony Giddens, su principal ideólogo. Al respecto afirmamos que la única tercera vía auténtica que ha sido desarrollada para el Perú sigue siendo la tercera vía de Haya de la Torre.

A partir de la crisis de recesión de Estados Unidos y Europa y del Congreso de la IS en Atenas el año 2008, la socialdemocracia europea desarrolla el concepto de la "ciudadanía global de bienestar" reconociendo que "el neoliberalismo ha fracasado como ideología económica, ya que las crisis lo han desprovisto de sus propios fundamentos" Este concepto de "ciudadanía global de bienestar" toma como modelo a los países nórdicos (Suecia, Finlandia y Noruega) Estos modelos de estados de bienestar se desarrollan sobre la base de valores como la justicia social, la solidaridad y el empleo pleno. Estos valores no son contrarios a una economía dinámica y a un desarrollo sostenible (argumentos tomados de la página de la IS, http://www.lainternacionalsocialista.org/viewArticle.cfm?ArticlePageID=1411)
Al igual que en la etapa comprendida entre 1945 y 1973, con las declaraciones de Atenas del 2008 volvemos a vislumbrar algunas coincidencias esenciales entre aprismo y socialdemocracia.

No obstante, la generación fundadora del aprismo y el mismo Haya de la Torre no se pronunció jamás a favor de la incorporación del PAP a ninguna organización internacional. Tal vez por aquel anhelo natural que el aprismo diera a luz un modelo de gobierno para una patria continental. Ellos querían que el aprismo fuera una corriente de pensamiento indoamericano conductora y aglutinadora de todas las demás corrientes de centro-izquierda en nuestro continente. Dicho proyecto podría estar en vías de construcción  si no fuera porque los grandes sueños tardan largos años en plasmarse y que la visión que tuvo Víctor Raúl incluía no solo a los apristas, sino a todos los peruanos. La afiliación del partido aprista a la Internacional Socialista se produce el 18 de junio de 1986 bajo el primer gobierno del entonces Presidente, Alan García Pérez y con motivo de la celebración del Congreso de la Internacional Socialista en Lima.  En el libro ¨Andrés Townsend Ezcurra, trayectoria de un pensamiento¨ hay una cita de este peruano y aprista ilustre que llegó a ser presidente del Parlamento Latinoamericano y fue galardonado con la Orden del Sol que dice así: "El fundador del APRA siempre atribuyó suprema importancia al problema de la identidad" Haya de la Torre continúa diciendo Townsend: ¨buscó y encontró un camino propio¨ (2)  Sin duda entre 1945 y 1973, etapa de la socialdemocracia clásica el parecido entre la socialdemocracia europea y el aprismo era evidente, sin embargo y parafraseando a Townsend un parecido no es una identidad. Jamás aprismo será un término equivalente o intercambiable al de la socialdemocracia, ni al de ninguna otra corriente de raíz y espacio-tiempo extranjero. Tal y como subraya este recordado maestro y defensor de la patria grande: "Haya de la Torre prefirió siempre calificar al APRA como un partido de la democracia social, pero nunca lo definió como socialdemócrata" (p.48)

El aprismo coincide con Adam Smith en que la fuente de la riqueza es el trabajo. Hasta ahí llega la coincidencia. La doctrina económica aprista no comparte la tesis de la mano invisible y del laissez-faire del economista escocés, ni comulga con la tesis que el interés particular termina sirviendo al interés o bienestar general. Tampoco coincide con Maynard Keynes cuando este llega a la conclusión que el egotismo es superior al altruismo, siguiendo al pensador inglés Bentham. Quienes pensaron el aprismo nacieron y se desarrollaron dentro de una sociedad de arraigados valores católicos y cristianos  y muy probablemente dicha herencia e identidad cultural explica la razón por la cual jamás sucumbieron a la tentación de desentenderse de la suerte del prójimo en materia económica. Este no fue el caso de los estadounidenses, herederos de una historia religiosa muy distinta donde la mayoría de puritanos de la segunda generación que poblaron los Estados Unidos a partir del siglo XVII, abandonaron la idea que la usuria era un pecado. El aprismo coincide con las ideas del liberalismo político y sin embargo no coincide con las ideas del liberalismo económico, ni siquiera como medio y etapa previa para llegar a la construcción de un Estado aprista de justicia social. La propuesta del Congreso Económico Nacional, planteado por primera vez por Haya de la Torre en 1930 y defendido por la célula parlamentaria aprista, en la Cámara de diputados, el año 1946 es la prueba tangible que el aprismo no se contenta con promover la democracia política; sino que además promueve la democracia económica. Los límites de este ensayo nos impiden explicar este concepto en profundidad, pero tal vez la siguiente frase de Carlos Manuel Cox resuma mejor que ninguna el espíritu del Congreso Económico Nacional: "…la fe en el Congreso Económico Nacional permitirá que todos los sectores de la nacionalidad, que todos los que ejercen una actividad productiva; en fin, que todos los que tengan algo que aportar para la elevación del nivel de vida de nuestro pueblo, dejen oír su voz" (3)

Diferencias entre el pensamiento aprista y el pensamiento de la socialdemocracia renovada vigente entre 1998 y el 2008 en materia político-económica:

1- El aprismo arranca filosóficamente del determinismo histórico de Marx y de la dialéctica hegeliana adoptada por él para la concepción del mundo…."en el relativismo del tiempo y del espacio, aplicados a la interpretación marxista de la historia, radica, precisamente el fundamento de la norma filosófica aprista (Haya de la Torre, aprismo y filosofía, p. 32)

1-Los orígenes de la socialdemocracia en cambio se encuentran en el marxismo ortodoxo europeo que luego la socialdemocracia niega y reemplaza utilitariamente por el modelo clásico (Maynard Keynes) y más tarde neoclásico (Milton Friedman) partiendo de la premisa de la ¨mano invisible¨ de Adam Smith.  Mientras el aprismo es una escuela de pensamiento dialéctico y relativista es decir ¨que no acepta principios universales inflexibles y válidos para todos los espacio-tiempos, la socialdemocracia se autodefine a sí misma como pragmática y evolucionista¨ (4)  Es así como la socialdemocracia ha demostrado a lo largo de todos estos años ser una corriente pragmática que se acomoda a la coyuntura, rigiéndose únicamente por el éxito o fracaso de determinado modelo económico.

2-Mientras en materia económica el aprismo hayadelatorreano defiende un Estado distributivo, humanista en el sentido integral del ser humano y tolerante con las distintas modalidades de empresa y las distintas formas de propiedad privada (reconociendo la propiedad comunal de las tierras (art. 163 de la Constitución aprista de 1979) y la existencia de las cooperativas, de las empresas autogestionarias, de la empresa estatal o privada (art. 112 de la Constitución aprista de 1979); la socialdemocracia en cambio, hija del proceso de industrialización económica europeo y del proceso de globalización imperialista ha retomado a partir de los años 80 las viejas premisas de Adam Smith y las ha llevado incluso más lejos, deshumanizando la actividad económica haciendo responsable de cualquier desequilibrio a una ¨mano invisible¨ con capacidad autoreguladora; liberalizando al máximo el mercado para que sus leyes ¨sagradas¨ de la oferta y la demanda y no el Estado, ni el poder legislativo decidan los destinos de millones de hogares de la clase media y trabajadora.

3 -Diferencia entre Estado Aprista indoamericanista que prioriza los intereses regionales y continentales de América Latina y Estado neoliberal aliado del proceso de globalización imperialista.

Mientras el Estado Aprista es un estado de derecho, de un nacionalismo no chico, sino continental (la patria grande o continental, el pueblo continente) Estado que favorece las alianzas y los tratados de integración económica en un primer nivel con otras economías regionales y continentales; buscando el fortalecimiento del pueblo continente bautizado por Haya de la Torre Indoamérica; el Estado socialdemócrata es un Estado neoliberal dispuesto a pactar alianzas con cualquier otra economía que forme parte del proceso de globalización mundial. Un proceso sin patria, ni bandera que dirigen en su propio interés alianzas de países industrializados, bancos internacionales, corporaciones multinacionales y transnacionales cuyo capital no tiene patria en búsqueda según Corsi de la creación de un gobierno mundial (Jerome Corsi PhD, America for Sale, pp. 136-138)


El P.A.P. como partido miembro de la Internacional Socialista
Resultaba explicable en 1985 que el joven presidente decidiera buscar alianzas internacionales para fortalecer su posición política. Tal vez como consecuencia de ello el año 1986, el partido aprista pasa a convertirse partido miembro de la Internacional Socialista. Entre 1986 y el 2008, el partido aprista se sitúa bajo la fuerte influencia ideológica de la socialdemocracia clásica (1959-1973) y de la Socialdemocracia Renovada o Tercera Vía (1998 – 2008) Son notorias durante el primer gobierno de García Pérez (1985-1990) las coincidencias con la denominada socialdemocracia clásica y durante su segundo gobierno (2006-2011) las coincidencias con la denominada socialdemocracia renovada o ¨tercera vía¨ de Anthony Giddens que es distinta a la ¨tercera vía¨ con justicia distributiva de Haya de la Torre a la cual esta servidora hizo referencia en su artículo ¨ Haya de la Torre y el Aprismo como tercera vía y modelo original y americanista¨ publicado en el blog del Taller de Estudios Antenor Orrego en agosto del 2010.  Pero incluso bajo la influencia de Giddens y de la Socialdemocracia Renovada, el APRA  jamás renunció a su máxima de solidaridad con todos los pueblos y clases oprimidas del mundo vigente desde 1926. Alan García tuvo la meta de disminuir la pobreza en sus dos gobiernos y sería una mezquindad histórica no reconocer que durante su segundo gobierno el índice de pobreza bajó al 31% en 2010, lo cual representó una reducción del 17% desde el 2005 y una caída del 23% desde el 2001. Esto demuestra que no existe sustento económico, ni estadístico para quienes afirman categóricamente que el APRA se ´´derechizó´´ (fuente: INEI, encuesta nacional de hogares 2007-2011) Lamentablemente hay quienes sujetos literalmente al primer punto de su programa político máximo de 1926 ("acción contra el imperialismo yanqui") mal entienden el aprismo como una herramienta o aparato de confrontación política frente al imperialismo yanqui o a cualquier forma de imperialismo. No obstante esta es una interpretación simplista, reduccionista y utilitaria de lo que quiso enseñar Haya de la Torre a lo largo de fructíferos sesenta años de vida y lucha política. Como bien señala el ex director de La Razón, Uri Ben Schumuel en su singular artículo "Haya globalizado" del 21 de febrero último, el fundador del aprismo aspiraba también al desarrollo de un Estado ´´que no excluya la intervención de los intereses extranjeros en el país, porque esa intervención, por propugnar una técnica superior, significa progreso, impulso y aliento para el desarrollo de  nuestra propia economía´´ (Programa Mínimo del Partido Aprista Peruano, 1931) Con la firma del primer TLC con un país extranjero que fue la firma del TLC con los Estados Unidos de abril del 2006 se inicia en el Perú un nuevo capítulo que los marxistas y los socialistas dogmáticos rechazaron y condenaron. Sin embargo este hecho analizado bajo el pensamiento dialéctico de Haya de la Torre cobra otra significación. Desde la publicación de su primer libro en 1928, Haya de la Torre planteaba que el Perú vivía bajo dos tipos de economía, bajo dos velocidades, bajo dos intensidades económicas: "Tesis y antítesis que imponen una síntesis de equilibrio y libertad dentro de un plan de nueva economía indoamericana, no apartada de la evolución económico-social mundial, pero capaz de detener para siempre el sojuzgamiento y la opresión del imperialismo" (Cita del Antiimperailismo y el Apra, 7ª edición, Cap. X, p.142) Ya que en el Perú el avance del capitalismo ha demostrado ser imparable en su etapa imperialista de ayer y en su etapa de globalización de hoy; resulta lógico buscar la  justicia social para nuestros pueblos en las condiciones bajo las cuales los gobiernos negocian los TLC´s, y no en las prohibiciones categóricas de los mismos.

Según la filosofía aprista toda denominación política o económica no puede ser aplicada fuera del contexto espacio-temporal dentro del cual fue creada; no con el mismo significado, ni con el mismo alcance. Siguiendo esta lógica si el capitalismo nace en Inglaterra y en los Estados Unidos; al llegar a nuestro espacio-geográfico debe cambiar de nombre debido que a sus características y consecuencias no serán las mismas que en Europa o en los Estados Unidos. No sabemos aún cómo llamar al híbrido o especie de neoliberalismo económico del cual no pudo escaparse el presidente Alan García Pérez durante su segundo gobierno, en relación a la gestión económica del país. Por supuesto que esto no lo inventó, ni introdujo él. El modelo ya había sido puesto en marcha por sus dos predecesores y para ser más precisos por el ahora preso y convicto ex presidente del Perú, Alberto Fujimori en su autogolpe del 5 de abril de 1992 que tenía como fin poner al Estado peruano al servicio del sistema económico liberal, asunto delicado que la Constitución de 1979 le impedía por ser una Constitución humanista. Los economistas determinarán si el modelo económico del segundo gobierno de García fue de un liberalismo keynesiano, siguiendo el ejemplo del economista inglés, Maynard Keynes o de un liberalismo al estilo de los ¨Chicago Boys¨ y de la corriente creada por el economista judío-norteamericano Milton Friedman. En la práctica tuvo elementos de ambos, así como de la denominada socialdemocracia renovada o ¨tercera vía¨.  

Al margen del contexto internacional y de las razones políticamente válidas; al margen de todas las restricciones y condiciones que imponen los TLC´s ya suscritos por el Estado peruano, lo único que recuerdan los apristas es que era la segunda vez que su partido llegaba al poder sin ser capaz de promover una corriente de pensamiento aprista dentro de la sociedad. Sin ser capaz de refundar sus sectores distritales, de convertirlos en verdaderos centros culturales y escuelas para los jóvenes. Esta inmensa contradicción que algunos llegaban a considerar traición empañaba el éxito del segundo gobierno de Alan García que había llegado al poder una vez más bajo el signo de la estrella. ¿Qué ocurriría con la Escuela Nueva de la cual el viejo titán, Haya de la Torre hablaba ya con nostalgia profética en sus últimos discursos, abandonaría al PAP para entrar finalmente por la puerta grande a todas las universidades?; ¿otro partido que no fuera el partido aprista se encargaría de hacerlo?

A pesar de los vaivenes de los últimos treinta años. A pesar de la desviación ideológica para algunos que es evolución dialéctica para otros; el aprismo en los últimos treinta años ha seguido caminando en el tiempo marcando derroteros en el Perú y poniendo muy en alto la vara de lo que significa hoy ser peruano y a la vez indoamericano. Sigue marcando desafíos éticos y derroteros en el tiempo. La prueba más latente es que el actual presidente, Ollanta Humala, aunque no es aprista ha preferido jurar con la mano puesta sobre la Constitución de 1979 que es la Constitución de Haya de la Torre.  Una Constitución con historia, con mística, heredera de un credo civil, de una fe popular. Porque el APRA no se fundó como un partido político más, sino como partido-escuela y como corriente de pensamiento, tal y como lo señala García Salvatecci en su última y magnífica obra acerca del aprismo. (5)

La meta del aprismo siendo una meta pedagógica, junto con su alegoría de la "Gran Transformación", enhorabuena ahora también explotada por otros partidos; es una meta tal vez demasiado avanzada para nuestra edad económica e histórica actual. La meta del aprismo es una meta difícil de alcanzar en medio de un contexto internacional más favorable al éxito de la socialdemocracia que al éxito del aprismo. El aprismo es una corriente de pensamiento que los mismos políticos apristas pretenden restringir únicamente a la teoría, como si les diera pereza investigar y desarrollar nuevas aplicaciones y nuevos alcances dentro de las ciencias políticas y sociales. La meta del aprismo es como profetizó el gran filósofo trujillano Antenor Orrego, la meta de un pueblo-continente. Es el sueño que pretende apoderarse de quinientas millones de almas indoamericanas en búsqueda de un camino propio, de una propia identidad. Concluiremos diciendo que aprismo no es ni neoliberalismo, ni socialdemocracia, ni progresismo, ni nacionalismo; aprismo sí es en palabras de Haya de la Torre "el partido auténtico por antonomasia. El partido peruano indoamericano. Con un sentido, con un significado y con un propósito realmente propio" (6)

(1) Documento ¨Socialdemocracia, documento para talleres sobre Socialdemocracia por MRO y FRAS, Montevideo, diciembre del 2006.  http://www.nuevaradio.org/mro/b2-img/SOCIALDEMOCRACIA%20(aporteMRO).pdf
(2) Instituto Andrés Townsend Ezcurra, Andrés Townsend Ezcurra, trayectoria de un pensamiento. Lima, marzo, 1995.
(3) Cox, Carlos Manuel. Dinámica Económica del Aprismo, p.4.
(4) Portal de la Internacional Socialista en: http://www.lainternacionalsocialista.org
(5) García Salvatecci, Hugo. El Apra entre dos orillas: ochenta anos de aprismo, p. 84. Fondo Editorial UAP, Lima, 2009.
(6) Discurso de Víctor Raúl Haya de la Torre, en campaña a la Asamblea Constituyente, Lima, 1978.




1 comentario:

vagabundos dijo...

Bien dicho Rocio. El Apraa fue escuela antes que un partido politico. Lo que creo es que los dirigentes han olvidado eso